89. Buenos Aires

31 de diciembre de 2021.

Hoy cogimos el avión a las 00.30 y llegamos a Buenos Aires a las 6 de la mañana (aquí hay dos horas más, es decir, cuatro horas menos que en España).

Después de pasar el control de pasaportes, cogimos un Uber con un chico muy simpático que nos llevó a nuestro hostel. Encontramos las carreteras cortadas por la carrera de San Silvestre.

Una vez en el hostel, el Viejo Telmo, no nos causó buena impresión. Los propietarios parecían yonquis y el espacio estaba muy sucio. Chequeamos en interné y no encontramos críticas buenas y pensamos en cambiarnos de sitio.

Fuimos a desayunar en la Embajada (así se llama el restaurante) y chequeamos Booking.

Para obtener pesos argentinos (ARS) nos recomendaron enviar dinero de nuestra tarjeta a las oficinas de Western Union porque el cambio es buenísimo y damos fe de ello. Sergi fue a buscar el dinero y los trabajadores le miraron sorprendidos.

Sergi tuvo que poner una excusa a los del hostel para irnos, que nos había cancelado el vuelo y teníamos que coger otro.

En vez de eso, fuimos al hotel Art Boutique Madero a descansar, cerca de Puerto Madero. Está muy bien ubicado y las habitaciones son acogedoras.

Al cabo de un rato fuimos paseando por el lado del río, buscando un sitio donde cenar por Nochevieja, aunque sin éxito porque la mayoría estaban cerrados.

Fuimos al súper, nos quedamos un rato más en el hotel y aprovechamos para comer las uvas con nuestras famílias por vídeollamada.

Después nos fuimos a cenar y… ¡Sorpresa! Los menús eran carísimos en esta zona. El más barato, un buffet libre, lo equivalente a 82 euros. Flipante, ¿eh?

Después de dar mil vueltas, fuimos a Mostaza, un restaurante de cadena rápida. Lo importante para nosotros es disfrutar de la experiencia y comer rico en restaurantes lo podemos hacer cada día sin pagar esa barbaridad por persona.

Después fuimos a uno de los puentes a ver el espectáculo de fuegos artificiales, el cual cada empresa tiene su estilo de pirotécnia.

La verdad es que es muy bonito, pero justo después, empezó la fiesta y había milez de personas apelotonadas sin mascarilla… Zona libre de Covid, así que decidimos irnos a dormir.

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