18 de diciembre de 2022.
Hoy queríamos ir a hacer el tour por las islas flotantes (no solo la de Uros), aunque nos levantamos tarde y ya no nos alcanzaba el tiempo.
Sin embargo, después de desayunar y tomar un café en Postres Rupha, llegamos al muelle de los barcos que te llevan a las Islas Flotantes y, como no sabíamos qué hacer hasta la noche que salía nuestro bus, cogimos un barco que nos llevó a Uros. En total eran 30 PEN, los cuales incluyen el transporte y una entrada para ayudar al mantenimiento de las islas.
Tal como nos dijeron, se nota muchísimo que el tour está hecho para el turista (barquitos decorados, tiendas de souvenirs…).
Al llegar nos hicieron una explicación de cómo se formaron estas islas, muy interesante.
Nos sentimos obligados a coger el barquito famoso para cruzar a la «capital» de las islas, donde solo había restaurantes con pescado y esperamos para regresar a Puno.
Conocimos un hombre de Lima con el que estuvimos hablando. Ahora, junto a su familia, vive en la ciudad.
Una vez regresamos, paseamos por un mercado enorme que ocupa todas las calles y comimos/cenamos en Rupha. ¡A las 5 de la tarde comiendo!
Fuimos al hostel a coger nuestras cosas, conocimos a nuevos huéspedes (Kerrie de EEUU, otra chica alemana…) y esperamos a Isaac para ver si regresaba de la Rinconada, para después tomar el bus de Transzela nocturno hasta Cusco.
¡Ah! En la estación de buses conocimos a dos chicos que estaban en el mismo hostel en Cuenca (Ecuador) que nosotros y reímos muchísimo porque también conocían a Manuel (nuestro amigo alemán), así que decidimos quedar un día para tomar algo todos juntos.