17 de diciembre de 2022.
Hoy día de tranquis, de visitar Puno con la calma debido al mal de altura y el frío.
Estamos a 3000 metros aproximadamente y estoy destrozada. Me alegra aclimatarme aquí porque en unos días, en Cusco, se hará más llevadero.
Llegamos a una parte del Lago Titicaca y después a plaza principal, que es preciosa, con una representación de las islas flotantes.
Tomamos un café en el centro y decidimos cocinar nosotros en el hostel (aunque parezca raro).
Por la tarde salimos a pasear un poco, fuimos a un centro comercial, por las calles.. y estuvimos hablando con Isaac, el chico de Manresa que conocimos la noche anterior, el cual, al día siguiente se iba a la Escondida, la ciudad minera más alta y peligrosa.
Ah, ¿sabéis a quién nos encontramos en el mismo hostel? A Manuel, el chico alemán del Cañón del Colca. ¡Qué gracia que nuestros caminos se vuelvan a cruzar!