15 de diciembre.
Hoy a las 5 de pie y desayunando Cocacola porque todo estaba cerrado y necesitábamos algo de azúcar antes de empezar.
Empezamos la subida y tardamos unas 2 horas y media en realizar el ascenso de 1268 metros. Paramos muchas veces pero descansos cortos y la satisfacción al llegar arriba fue increíble. Eso sí, estábamos agotadísimos.
Una vez llegamos arriba a Cabanaconde, agotadísimos, pagamos los 140 soles y hablamos con una índigena muy maja sobre viajes, culturas… y unas chicas francesas.
Después volvimos al pueblo, compramos algo para desayunar rápido y nuestra sorpresa fue encontrar el perrito que el día antes y esa mañana recorrió el mismo camino, tumbado en el sol. Es un perro muy pequeñito pero en mejor forma que nosotros.
Rápido cogimos el combi que iba a Chivay para luego irnos a Arequipa, donde nos hospedamos en el mismo hostel que los días anteriores y pudimos estar con Maia.
Estábamos tan agotados que solo salimos a comer a la hora de la cena y nos pasamos el día en la cama ¡pero muy orgullosos de nosotros mismos!