26 de agosto de 2022.
Hoy el día pintaba chungui, con muchas cosas que hacer, pero muchas nubes (y un poco de lluvia).
Aún así, era el único momento para visitar la Kelingking beach y el Padang cliff (acantilado).
Así pues, fuimos allí y confieso que nos agobiamos mucho por la multitud de gente, las largas colas para sacarse fotos, el calor… Bajamos hasta el último tramo del camino (escaleras un poco empinadas y hay que ir con precaución y mejor con bambas) y giramos porque estábamos agobiados.
Las vistas son preciosas, aunque no lo disfrutamos como deberíamos (tendremos que volver).
Decidimos comer en el Sunny Penida (restaurante a unos 40 minutos de donde estábamos, justo al lado del puerto de la Nusa) y ¡genial elección! Comida riquísima, sana y variada… Estaba lleno de gente y no nos extraña. De hecho, volvimos por la noche a cenar.
Con el calor y agotamiento, para no coger mucho más la moto, fuimos al Green Kubu a bañarnos y relajarnos (restaurante con piscina muy cuqui y una posta de sol increíble). Eso sí, no valió mucho la pena porque estaba tapado.
Volvimos a cenar al Sunny Penida y conocimos una pareja de unos 50 años de Vinarós y tuvimos una conversación muy interesante y hablamos de todo durante un buen rato.
Nos encanta eso de charlar con tanta gente y aprender de ellos, el poder hablar de todo, sin juicios, valorando aquello que la cultura asiática nos aporta (vivir en calma, sin estrés, sin enfados, viviendo el momento sin preocupaciones por lo que no pueden cambiar). Lección de vida.