325. Nusa Penida

25 de agosto de 2022.

Hoy, desayunando en nuestra villa, conocimos a Jesús (de Barcelona) y Carla (de la Rioja). Ambos viven en la Pineda (muy cerquita de casa).

Cuando fuimos a la Diamond Beach, coincidimos con ellos y decidimos bajar a la playa. Diamond beach es un acantilado en el que se pueden ver unas cuantas formaciones rocosas y su agua turquesa enamora.

El caminito para llegar a bajo del todo es un poco difícil (aconsejable ir en bambas) porque son escaleras empinadas, estrechas y a veces resbaladizas (si caes, te matas, literalmente porque es un acantilado).

El último tramo es el más difícil porque tienes que bajar haciendo rápel, ayudándote de una cuerda y con muchas personas esperando para subir y bajar. Sin embargo, vale la pena porque la playa es preciosa.

También pasamos por el mirador de las 1000 islas, aunque no bajamos porque habían muchas escaleras y vistas similares a las anteriores, pero en distinto plano y con más formaciones rocosas.

Más tarde, en el súper (donde hay mesas para tomar algo), volvimos a coincidir con ellos y ya pasamos el resto del día juntos.

Fuimos a otra playa por un caminito bastante exigente, empinado y sin asfaltar (aunque había ruta por carretera y sin saberlo) y como no nos convenció, fuimos directamente al monte de los Telettubies (que me hacía muchísima ilusión). Confieso que es más bonito desde lejos mientras conduces que una vez en el mirador. Eso sí, reímos mucho porque recordamos e imité los Telettubies.

Al volver, después de descansar, fuimos a cenar al Cocoleaf, el warung justo en frente del hotel y… ¡Casualidad! ¡Encontramos a Míriam y Albert de Sant Joan de Espí!, (los que conocimos en Ubud). Nos hizo muchísima ilusión y estuvimos hasta tarde charlando.

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