04 de agosto de 2022.
Después de desayunar y hacer el check-out, cargamos nuestras tres mochilas y despegamos con la moto. Nos esperaban 3 horas con la moto y con el tráfico balinés. ¡Casi nada!
Nos perdimos unas cuantas veces, por el tráfico más que nada, porque se ponía muy difícil el tener que cambiar de calles y reducir velocidad. Sin embargo, lo conseguimos.
Paramos en el Secret Garden Village y nos enamoramos. Es una cafetería monísima y enorme, con terrazas de arroz immensas, edificios súper bonitos y piscinas de decoración. Además, baratísimo por el sitio tan precioso que es.
También vimos dos dos civetas o luwaks, nos animales que comen granos de arroz, los semi procesan en su estómago y los cagan, convirtiendo los granos de café en los más caros del mundo. Sin embargo, al tenerlos en las jaulas, nos supo mal.
Seguimos por el camino y comimos una sopa al lado del Lago Danau Beratan. Como subimos de altitud, tuvimos que taparnos porque empezaba a refrescar.
Las vistas de los 3 lagos que hay en la zona son preciosas y vimos muchísimos monos alrededor alimentándose de la comida de turistas. Estos son distintos a los que hemos visto hasta ahora: tienen bigote.
Nos hospedamos en el Made Oka homestay, cuyas habitaciones son simples, pero ofrecen unas vistas espectaculares y tenemos una pequeña terracita y una ventana enorme para contemplarlas… Además, se pueden ver un montón de estrellas por la noche. Sergi ya se ha hecho amigo del perro, para variar.