303. Seminyak – Canggu

03 de agosto de 2022.

Esta mañana ha sido muy de tranquis, como nos gusta a nosotros, para reponer fuerzas. Desayunar, bañarse en la piscina, tumbarse en la tumbona, volverse a bañar, escuchar música…

Por la tarde, hemos cogido la moto para ir a Canggu. Nuestras intenciones eran ir al templo de Tanah Lot dedicado al mar, situado encima de una formación rocosa en medio del agua. Si hay marea baja, puedes llegar a él (y dan las típicaz ofrendas), aunque es un sitio muy turístico. Nuestras intenciones eran ir a un bar para ver el atardecer con las vistas, aunque nos hacían pagar 4 euros/persona para entrar al recinto y nos pareció abusivo, así que nos fuimos😂. ¡Menudos dos somos!

El camino hacia allí valió la pena, con algunos arrozales y lo más importante: el tráfico balinés. ¡Es agotador! Tienes que estar constantemente mirando por ambos lados porque te avanzan sin darte cuenta. Además, entre tráfico, que vas por la izquierda, que hay miles de calles… ¡Es un caos!

Cuando llegamos a Canggu, fuimos a tomar algo a pie de playa y vimos muchísimos surfistas. Las olas son más pequeñas, así que tuvimos mucha envidia. Eso sí, masificado.

Aprovechamos para cenar en un warung recomendado en un blog llamado Varuna, en que puedes escoger como en un bufet. ¡Está buenísimo!

Canggu es un barrio pijillo, donde residen muchos de los influencers y nómadas digitales, con cafeterías cuquis, restaurantes sofisticados y surferos…

Y al volver a nuestra villa, pillamos un atasco de 5 kms y madre mía… ¡Pa habernos matao! Colándonos entre coches, subiendo a las aceras, conduciendo en dirección prohíbida y encima de las aceras del carril contrario… Toda una aventura. Suerte de Sergi que controla. Ya le digo que de aquí a sacarse el A1 sin necesidad de hacer prácticas😂😂.

Deja un comentario