301. Seminyak

1 de agosto de 2022.

Estamos agotadísimos.

Cuando llegamos al aeropuerto de Denpasar, sacamos nuestro visado (aunque en internet dice que no se necesita si vienes menos de 30 días, después de la pandemia todos necesitamos uno).

Salimos y cogimos un taxi (que salía más económico que Grab) que nos llevó a nuestra villa: Kubu Petitenget suites. Se encuentra en Seminyak. ¡Nos encanta! Habitación súper grande, con muchas facilidades (cafés, aguas, jabón…) y piscina limpia y bonita, con tumbonas solo con salir de la habitación.

Por el barrio de Seminyak Petitenget hay cafeterías, bares, restaurantes… Y está a 15 minutos de la playa andando.

Desayunamos en el Wacko petitenget, un café buenísimo y tostadas de aguacate con huevos, tomates, queso… ¡Todo muy real food e instagrameable😂!

Después dormimos unas 3 horas porque nuestro cuerpo lo pedía y salimos a la playa a ver qué tal estaba. Había gente practicando rituales hinduístas, ofreciendo flores y entrando y saliendo del templo que está justo al lado de la playa.

Impresionante la cantidad de olas grandes y surfistas que había y según dicen, esta playa es de las mejores para el surf para principiantes (aunque yo no lo veo😂).

La playa es larguísima, con muchos bares, tumbonas… y además, vimos la liberación de tortugas muy pequeñas, cómo la gente las dejaba en la arena y llegaban al agua. ¡Es mágico!

Volvimos al hotel andando descalzos porque estábamos llenos de arena y nos sentimos muy asiáticos. Eso sí, ya nos pararon como 7 veces por si necesitábamos taxi. ¡Nos agotan!

Decidimos cenar en un Warung balinés llamado Eny. Nos gusta probar la comida típica y evitar la que ya podremos comer en casa… y no hay mejor sitio que estos restaurantes callejeros. Probamos el Dago Dago y unos pinchos de pollo con salsa de cacahuete.

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