30 de julio de 2022.
Fuimos a tomar nuestro último café en el Lunares, preparamos las mochilas y esperamos en el hostel hasta la 1 para ir a comer justo en frente, en el Mamoa Surf (con opciones veganas muy buenas).
Por la mañana hemos hablado con Gilad, nuestro compañero de habitación que también vuela con nosotros a Cebú. Es el isrealita más majo y simpático que hemos conocido nunca (y mira que hemos conocido muchos durante nuestro viaje).
Nos hemos despedido de los del hostel, aunque no de todos (a los que echaremos de menos).
A las 2 nos han pasado a recoger y hemos ido delante con el conductor. ¡Que ilusión!
Después de pasar el control y tal, hemos conocido una amiga de Gilad que va a Manila muy agradable.
Al bajar del avión con Philipine airlines y una vez recogimos maletas, nos despedidos y cogimos el bus al SM y de allí, un taxi (aunque ha costado que pararan y usaran el taxímetro).
Nos volvemos a hospedar en Alba Uno y hemos ido al Ayala Malls a cenar en un restaurante llamado Ding How Dimsum house, que cada mesa tiene una pantalla y vas pidiendo la cida desde allí.