25 de julio de 2022.
Sí, estamos enamorados de esta isla y sí, incluso para vivir aquí y es que no tiene nada (o mucho) pero hay buen rollito y la gente es feliz.
Esta mañana no estaba yo muy fina, así que hemos ido a por nuestro café y después, a comer al Kurvada (por fin).
Hemos ido a tomar un slush (granizado) cerca de la playa Jack’s horse, a la cafetería Kokomo, al lado del Cloud 9 que es donde se organizan las competiciones de surf.
Allí hemos conocido una chica de Sabadell (cuya hermana y cuñado viven y han montado un hotel aquí) y otra chica de Venezuela que vive en Barcelona. Ambas muy majas.
Después hemos ido a otra playa que un compi de habitación israelita nos recomendó, un poco apartado, donde hay olas geniales para principiantes. Y así, pues hemos andado un ratito y hemos ido a cenar.
Total, que en el Kurvada hemos coincidido con Juliette, la francesa que llegó con el mismo avión que nosotros y esperando nuestro turno, hemos conocido a Fil, un inglés de UK que vivió 4 años en China (sabe chino), 4 meses en Colombia y ahora quiere aprender hindú para irse a la Índia.
Hemos charlado tanto que casi nos echan del Kurvada, así que hemos ido a un bar de música en directo y, a parte de cantar, hemos podido continuar nuestra conversación con ellos.