13 de junio de 2022.
Hoy por la mañana fuimos a las cascadas más famosas de la isla: las Cambugahay falls.
Azul turquesa, con mucha agua bajando por el río y distintas piscinas para bañarte, barquitas de bambú, columpios… ¡Son preciosas! Eso sí, masificadas de gente.

Al cabo de un rato, se puso a llover, así que cogimos la moto y nos fuimos a ver el Balete Enchanted Tree, un árbol de entre 400 y 500 años con una piscina con peces de los que te comen la piel muerta. La entrada son 20pesos/persona.
Nos costó la vida relajarnos porque ¡eran tan grandes! Nada que ver con lo que probamos en Tailandia. Eso sí, después de un rato, fue muy placentero. Allí hablamos con una pareja que nos habló directamente en catalán. ¡Si es que nos reconocemos allá donde vamos😂!

Al volver, fuimos al Black Habit a comer algo y sobretodo, tomar uno de sus jugos.
Por la tarde fuimos a ver el atardecer y oye… ¡Son muy bonitos! Y aprovechamos para probar la comida del Fig (donde tomamos nuestro café mañanero) y creemos que son las hamburguesas/shawarmas más buenos del mundo.
¿Lo más gracioso de la noche? Empezó a llover… ¡Mucho! Y yo con bambas, sin chanclas porque se me rompieron por la mañana (ni un día me han durado)… Así que Sergi me dio su camiseta (para que la mía no se mojara) y fui descalza en moto. ¡Qué miedo pasamos durante los dos minutos en moto para volver al hostel! ¡Y acabamos empapadísimos!
