251. Negombo – Kuala Lumpur

12 de junio de 2022.

Después de desayunar al lado del río, tuvimos que dejar nuestra habitación. Eran las 11.30 y hacía mucho calor.

Nuestro vuelo no salía hasta las 22.55 de la noche, así que pedimos quedarnos en la habitación pero estaba ocupada por otros, pero nos dejaron quedar en la piscina.

La espera fue muy larga, porque en Negombo ya lo habíamos visto y hecho todo y estábamos agotados porque el día anterior nos durmimos más tarde que de costumbre.

Fuimos a comer al blue wave el último kottu y volvimos al hotel. Las 4 y media.

Las horas pasan lentas. Recibimos un mensaje que el vuelo se retrasa 40 minutos.

Genial, cuatro personas que se hospedan en la misma casa, cogen ese mismo vuelo y hablamos de que no nos darían comida.

Salimos a merendar-cenar comida callejera (y vimos una puesta de sol preciosa), cogimos un tuktuk y al aeropuerto.

Llegamos 3 horas y media antes. Pasa control de seguridad, y otro. Rellena un formulario que no sabíamos que teníamos que rellenar. En uno de ellos te hacen pagar. ¡No, no es ese; no se tiene que pagar nada!. Rellena otro formulario. Enseña el billete de Onward (página web que te presta vuelos y reservas reales para poder hacer el visado por unos 15 euros). Enseña el pasaporte Covid. ¡Oh, no! ¡Las maletas pesan demasiado!

Vacía maletas, sacalo todo y reorganiza la mochila. Ponte la chaqueta y zapatos que es lo que pesa más y pesa la mochila sin eso. ¡Conseguido! ¡Tenemos las tarjetas de embarque!

Entramos. Pasamos en control de pasaportes. Volvemos a reorganizar las mochilas. Quedan dos horas.

Estamos aburridos, no sabemos qué hacer. Entramos a la única cafetería de la zona. Pedimos dos capuccinos y nos clavan 12 euros. Quedamos estupefactos😂.

Pasamos el último control de seguridad y a esperar ser llamados.

Nos espera noche de empalmada.

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