7 de junio de 2022
Después del desayuno de reyes del hotel Single Fin Weligama (hay cuatro opciones con muchísima comida y buena), tomamos la moto para ir a Mirissa.
¿Qué hay en Mirissa? A parte de playas para surfear, se encuentra el Coconut Hills, un monte de cocos precioso, al que puedes llegar fácilmente con tuktuk y solo hay un minuto de subida.

Después, fuimos a la Secret Beach, que aunque es muy bonita, con la moto sufrimos un poco porque el caminito no está en buenas condiciones.

Después ya volvimos a Weligama y fuimos a comer a uno de los restaurantes del Kurumba Bay, un sitio con cuatro restaurantes de diferentes estilos, preparados para el turismo (comida italiana, poke bowls, marisquería…). Se encuentra a 5 minutos del hotel y la única condición para bañarse en su piscina es que consumas algo (y no por ello son precios caros como en otros países).
También paseamos por el pueblo y, con los monzones, en cuestión de 20 minutos llegamos a ver sol, lluvias intensas (hasta tener que refugiarnos en una tienda) y otra vez el sol.
Y para cenar, otra vez en el Kurumba Bay, donde nos encontramos con Anya y nos despedimos.