5 de junio de 2022
Por supuesto, otra mañana más en la playa y esta vez con animación. Uno de los rusos (hay muchísimos), bailando delante nuestro y olas gigantescas, para variar😂.

Es impresionante la fuerza que tienen y, cada vez que nos chocan, el agua que tragamos y lo desorientados que nos quedamos.
Por la tarde, a las 3 y media, quedamos en el Pappy Surf para tomar nuestra segunda (y última clase) con ellos.
¡Nos encanta! Había muchísima gente y pudimos coger unas cuantas olas. Sergi incluso se atrevió a ir por libre un rato.
Eso sí, con tanta gente tuvimos que tomar precauciones y evitar comernos la gente, saltando antes si se nos cruzaban por el camino.
Aún así, pudimos coger más de 3 olas hasta llegar a la orilla y nos hizo muchísima ilusión.
Después, estábamos rebentados, pero muy felices, así que cenamos en el Friends Indeed otra vez, que hacen unos poke bowls alucinantes.