18 de mayo de 2022.
Nos levantamos temprano para ir a pasear por la playa. A las 7 de la mañana ya pegaba el sol y hacía mucho calor así que solo aguantamos 20 minutos y vimos a muchos chicos poniéndose en marcha con sus barquitas para trabajar.
Hasta las 9 no encontramos ningún restaurante donde desayunar abierto y, aunque queríamos ir a una cafetería en concreto, estaba cerrada y comimos justo en frente, en Trinco Lanka.

Después cogimos nuestra moto y fuimos a Nilaveli, donde se encuentra una playa bonita y más tranquila (almenos ahora). Justo llegar se nubló aunque a los 5 minutos volvió el sol.
Las olas son enormes y nos quemamos bastante, sobretodo Sergi, así que tuvimos que ir a comprar Aloe Vera y crema solar, con protección 60 que eso no lo habíamos visto en la vida.
Comimos en un restaurante (no recordamos el nombre) con un chico muy gracioso que nos trajó marisco todavía vivo para ver si queríamos comer.
Por la tarde salimos a pasear otra vez y cenamos en el Juice Bar, un sitio con comida buena y muy económica.