221. Katmandú

13 de mayo de 2022.

¡Hoy día de elecciones!, y lo consideran fiesta local. Muchos establecimientos cerrados, las calles tranquilas y sin taxis.

Para evitar la corrupción, las carreteras están cortadas y no nos podemos desplazar a ningún sitio. Es una lástima porque con Laura y los chicos de Albacete queríamos ir a Nagarkot y Bhaktanpur.

Nagarkot es conocido por ser un pueblo bonito, además de tener un mirador con el que con un poco de suerte, cuando sale y se pone el sol, se puede ver el Everest (y otras montañas).

Es una pena porque nos moríamos de ganas de ir a verlo y nos quedamos sin, pero siendo positivos, es un motivo más para volver.

Como no podíamos hacer mucho más, salimos a comer al Black Olives café&bar y pasear un rato. ¡Qué raro ver las calles vacías!

También tomamos algo al Pagoda Electric bar, justo a la esquina del hotel. ¡Es un espacio tan tranquilo y relajante…, que por la noche volvimos a cenar! La comida además también está muy buena.

Por la tarde hicimos una cachimba en el hotel (aquí están de moda también) y nos vino a ver Laura para despedirse de nosotros, ya que mañana por la mañana se va a Pokhara bien temprano. ¡Es más maja! Estuvimos charlando un par de horas.

Aunque no lo parezca, tiene 38 años pero con un espíritu joven y transmite mucha tranquilidad. Actualmente, vive en Toulouse, así que cuando volvamos, vamos a tener que visitarla o ella a nosotros.

Deja un comentario