1 de abril de 2022.
Hoy hemos cogido un bus turístico a las 7 de la mañana. Aunque estos son un poco más caros que los normales, son mucho más seguros y con aire acondicionado.
Las carreteras, dependiendo del tramo, tienen muchos, muchísimos baches y no veáis que dolor de cuello.
El trayecto duró unas 7 horas aunque, por suerte, paramos unas tres veces y allí conocimos a David, de Barcelona, y Diego, de Madrid. Ellos van directamente a Pokhara a hacer el trekking. ¡Qué ilusión hablar catalán un ratito!
Una vez llegamos, uno de los dueños del Hotel National Park Chitwan nos vino a recoger y nos llevó al hotel, así como nos ofrecieron limonadas squash refrescantes con miel, riquísimas. Lo mejor de nuestra habitación es el balcón y sus vistas (todo verde).
Si por alguna cosa destaca el hotel es por la amabilidad y servicio de los dueños. ¡Incluso nos organizaron el safari un poco más barato que la agencia rainbow con la que compramos los billetes de bus!
Salimos a andar un poquito por Chitwan, aunque es muy pequeño y se concentra todo en una calle. Se nota que es un lugar hecho para el turisa porque hay muchísimos bares y restaurantes.
Aprovechamos para ver el río, donde estuvimos más de 30 minutos charlando con nepalíes y tomándonos selfies hasta que volvimos al hotel a cenar.
