197. Delhi

19 de abril de 2022.

Seguía sin encontrarme bien…, peeeeero teníamos que hacer el check-out porque esa noche tocaba tomar un bus nocturno.

Así que sin encontrarme bien y a pesar de que todos los olores de la calle me molestaban, fuimos a buscar algún bar donde refugiarnos y pasar las horas. En el barrio, Greater Kailaish, hay muchísimas cafeterías bonitas y más o menos todas tienen las mismas bebidas (pero ojo, en ninguna de ellas Coca-cola).

Además, aprovechamos para que Sergi se cortara el pelo en una peluquería y volvimos a sentarnos en el Tokai café a pasar el tiempo y esperar a las 6 para coger un Uber e ir al lounge de la estación de buses y esperar.

En esta ocasión, no encontramos ningún bus como el de Agra a Varanasi, con camas y cabinas, así que no tuvimos otra opción que tomar un semisleeper con Zingbus (vamos, un autobús que se reclina y ya).

Allí conocimos unos israelitas con los que hablamos un rato hasta que dijeron que tenían que hacer la mili (obligatoria durante 3 años para chicos y chicas en los que les pagan y al terminar, se van a gastarlos por ahí) porque les quieren matar, refiriéndose al conflicto Israel-Palestina.

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