12 de abril de 2022.
A las 5 nos levantamos porque… ¡Vamos a visitar el Taj Mahal!
El padre de Ankit, Goyal nos recogió y cogimos un tuktuk que nos llevó a la entrada. Es muy simpático y es uno de los primeros guías que hubo en Agra. Además, habla muy bien el español. A causa de la pandemia, hacía dos años que no acompañaba a nadie a visitar esta maravilla del mundo.
Nos hizo muchísimas fotos y nos contó la historia. El templo de Taj Mahal es un monumento funerario dedicado a su mujer favorita (de las 3 que tuvo), llamada Mumtaz Mahal, la cual murió en el parto de su decimocuarto hijo.

El edificio es precioso, lo trabajaron durante más de 20 años 20.000 trabajadores aproximadamente y lo que más nos impresionó, sin duda, es que está hecho de mármol y todas las senefas y textos de su fachada y por el interior, a parte de ser simétricas, son incrustaciones de todo tipo de piedras preciosas.
Compramos también la entrada del mausoleo y pisamos el mármol blanco con unas fundas protectoras para los zapatos que nos dieron allí
¡Nos encantó! Tenemos muchas fotos de ese día y desde muchísimos ángulos que os enseñaremos cuando lleguemos a casa.
Estuvimos unas dos horas porque a partir de las 8 de la mañana, el calor que hacía era asfixiante, así que volvimos al hotel a desayunar y descansamos hasta la hora de comer, que fuimos a Bikanervala, donde probamos los dulces típicos y nos volvimos al hotel a seguir descansando.