11 de abril de 2022.
A las 10 de la mañana llegamos y ¡qué calor!
Así pues, cogimos un tuktuk que nos llevara al Taj Villa hotel, que se encuentra en una calle sin asfaltar pero ¡tiene piscina!
Como sabíamos que estaríamos a 42-43 grados durante el día e trenta y tantos incluso en la noche, buscamos hoteles cono piscina y el aire acondicionado. ¡Qué bien sienta la piscina después de tantas horas en tren y con ese calor!, aunque el agua está helada y es piscina cubierta.
No salimos del hotel hasta que bajó el sol y fue para ir al Salt Café, un bar-restaurante muy pijo al que nos visitó Ankit, el amigo de Griselda, un chico que habla muy bien español y nos ayudó mucho con las dudas y con el teléfono. ¡Es muy majo! Hablamos mucho y su padre nos acompañará al Taj Mahal mañana.
