07 de abril de 2022.
A las 5 sonaba el despertador para ir a coger el tren a Udaipur. Tomamos Uber porque es lo que se lleva a esas horas de la mañana.
Solo llegar al tren (3a clase con cama) nos quedamos fritos hasta las 12 y media que llegamos a nuestro próximo destino.
Entre dormir poco y el calor cuando bajamos… Estábamos agotadísimos y mareados, así que cogimos un Uber y cuando llegó ¡sorpresa! Resulta que los Ubers no llegan dentro de la parte vieja de la ciudad porque sus calles son estrechas y con muchísimos baches. Así pues, cogimos un tuktuk.
En Udaipur, los alojamientos son caros. Nuestro único requisito es el aire acondicionado y que esté limpio, así que reservamos en Udai Niwas Hotel by the lake. Es muy sencillo pero el aire funciona y nos dieron a escoger entre dos habitaciones.
Poco hicimos el resto del día, pero salimos a cenar en el restaurante Nazara y sus vistas fueron espectaculares. Desde la terraza se ve el lago, las montañas de detrás, el palacio iluminado… ¡Es precioso!
