30 de marzo de 2022.
Lo nuestro con Dubai, ha sido amor a primera vista.
Solo entrar en el aeropuerto, a las dos de la mañana (una hora más que en Etiopía) tuvimos que escoger si salir a visitar Dubai o quedarnos 20 horas en el aeropuerto, en la terminal 2 donde no hay, literalmente, nada.
Así pues, decidimos salir a la aventura. Al pasar el control de pasaportes (los de nacionalidad española no necesitan visado), nos volvieron a hacer otra PCR gratis y oye, esta sí que se aseguraron de hacerla bien. Como se nota que hay dinero ofreciendo este servicio gratuito.
Al salir, no habían las taquillas donde dejar las mochilas y en esa terminal tampoco habían shuttles gratuitos, así que tuvimos que coger un Uber que nos llevase a la terminal 3.
El coche era de esos pijos que parecía que tuviéramos un chófer particular al estilo películas.
La terminal 3 es enorme, con miles de restaurantes, tiendas… Eso sí, un café expreso, 5 euros. Aprovechamos para descansar un par de horas porque ya no aguantábamos más y dejamos las mochilas. Se pagan 9 euros por mochila siempre y cuando, las recojas en menos de 12 horas. Si tienes objetos de valor, pagas más.
A las 7 decidimos tomar el metro para ir a ver el Burj Kalifa, sin lugar a dudas, el edificio más alto del mundo.
Bajamos en una parada y después tuvimos que andar unos 10 minutos entre cintas corredizas que conectan el metro con el Dubai Mall. 10 minutos de túneles, los cuales se consideran ya parte del centro comercial. No te hace falta ni salir a la calle.
Una vez en el centro, quedamos alucinados de lo grande que era, pero eso no era todo porque… Lo que descubrimos después, ¡fue impresionante! ¡Todo lo hacen a lo grande!
Aprovechamos que era primera hora y salimos a ver el jardín con el Burj Kalifa detrás. ¡Es enorme y a la vez precioso, con las fuentes delante…! ¡Y eso que no vimos el espectáculo diario que hacen a las 6 de la tarde!

Después, desayunamos en el Tim Hortons (cadena que nos recuerda a Canadá) por 15 euros. Sí, dos cafés y dos donuts pequeños. ¡Pero aquí todo es a lo grande!
Y empezamos nuestro tour por el Dubai Mall: cascadas, acuario (donde nos quedamos embobados mirando los peces manta, otros tiburones…), la pista de hielo (donde se puede jugar incluso a hóquei), cines, miles de tiendas, una planta solo para niños con casas encantadas, actividades de realidad virtual como simuladores, parques recreativos…
Y eso no es todo, porque este se conecta y cruza por un túnel que te lleva a una extensión de este y es igual de enorme…
Así que bueno, aunque no somos de ciudades grandes y a pesar de tener muchísimo sueño por no haber dormido nada, Dubai nos impresionó… Todo, incluso la multiculturalidad porque ves de todo menos árabes, y es normal porque hay muchísimas facilidades al trabajar allí.
De hecho, consultamos y un maestro cobra unos 4000 euros con alojamiento y seguro médico incluído por mes, igualito que en España😂.
Con el calor que hacía, poca calle visitamos y a media tarde ya no podíamos más, así que fuimos al aeropuerto a recoger las mochilas y descansar.