14 de marzo de 2022.
Hoy ha sido un día un poco duro… En general. Todo lo que vemos y la desesperación de la gente nos afecta un poco.
Nos levantamos antes de lo que debíamos porque una mujer de nuestro hotel nos despertó chillando a lo loco a lo que debía ser su marido diciéndole you are a liar! durante más de una hora y entre la música y ella.. cualquiera duerme.
Y a las 3 y media fuimos a recepción a pedir un taxi que nos llevó a Lamberet Menaharia, la estación de buses de «lujo» que parte hacia el norte. A esa hora de la mañana, la estación estaba repleta de gente (por suerte).
Nosotros íbamos con la compañía Walya. Sí, tal como lo pintaban en internet, un bus de lujo que tiene aire acondicionado, asientos comodísimos, televisión, wifi… Pero vamos, es lo que viene a ser un autobús normal en casa.
Las carreteras no las recomendaría a nadie que se maree y de hecho, nos dieron bolsas para vomitar solo arrancar. El chico de detrás nuestro lo pasó fatal… Y otras 10 personas que compartían con nosotros el bus también.
Además.. bajamos a tomar el aire y tomar algo (comer no porque no sea que vomitemos nosotros también) y todo el mundo nos observaba y cuando subimos de vuelta al bus… ¡Cucarachas en nuestros asientos! ¡Festival! Después nos picaba todo y reímos muchísimo.
¡Mejor tomárnoslo con humor!
Una vez llegamos a Bahir Dar, todos a por nosotros: si queremos un hotel, tuktuk…
Nos quedamos en el hotel Winn en el cual no habíamos reservado y es gracioso porque estamos en el sexto piso y subimos andando porque según a que horas no hay luz. Aún así, es limpio y la habitación es muy grande.
Y por fin, hemos probado la comida etíope: shiro y algo más. Estaba bueno aunque es muy picante (y lo que sobraba lo hemos dado a unos niños que viven en la calle). Ah, y un chico muy majo nos ha intentado vender el tour, incluso nos ha seguido para venderlo.

El pan está hecho de harina de Teff, el cual es apto para celíacos. Le llaman fasting porque días antes de cuaresma y entre semana, no comen nada de producto animal.