2 de marzo de 2022.
Cruzamos con el ferry a la otra orilla del río, al West Bank, y nos levantamos dispuestos a coger el taxi para ir al Valle de los Reyes y Hatsheput.
Hoy le tocaba a Sergi regatear en English y conseguir un taxi por 100EGP y después de un rato, lo consiguió.
El taxista, nuestro habibi Hussain, era muy amigable y nos ponía Bob Marley en el coche.
Aunque sean pocos quilómetros hasta el Valle de los Reyes, teníamos que cruzar parte del desierto así que podéis imaginaros qué calor hacía.
Al Valle de los Reyes se encuentran distintas tumbas, las de Ramses, Menreptah y otros faraones. Hay unas 64 en total.
Con la entrada que pagamos (240 EGP por persona) solo podíamos entrar a 3 de ellas, teniendo en cuenta que para ver la de Tutankamon y otras tienes que pagar una cuota extra.
Allí conocimos unos argentinos muy majos y visitamos las tumbas con ellos y sin guía.
Tomamos un tren por 5 EGP y fue una tomada de pelo porque no entraba al parque, sinó que te dejaba a 200 metros, la cual cosa es nada y lo podríamos haber hecho andando.
Una vez dentro del recinto, fuimos a buscar un mapa para saber qué tumbas visitar. Escogimos Ramses III porque era muy querido por el pueblo, Merenptah y Tausend porque estaba junto con su mujer.
Eran las 3 que nos recomendaron. La verdad es que nos lo esperábamos distinto, la que más nos gustó fue la de Ramses III porque era un pasillo larguísimo hasta llegar a la tumba.
Andar con el calor fue un poco duro y con una hora nos dio tiempo.
Nuestro habibi nos esperaba y nos llevó a Hatshepsut, el templo funerario.

Después de eso regresamos al hotel y esperamos a que bajase el sol para salir a dar una vuelta por las calles e ir a buscar la cena.
Ahora ya sí, hemos visto todo lo que queríamos ver de Lúxor.