25 de febrero de 2022.
Después de un trayecto de bus tranquilo (aunque a las 6 de la mañana nos despertaron los militares para regirarnos y abrir todas las mochilas con nosotros presentes), llegamos al Cairo.
Eran las 8 de la mañana y estaba «desértico», solo taxis y gente un poco demacrada por la calle.
Llegamos a la calle donde se suponía que estaba nuestro hostel, aunque Google Maps no funciona muy bien (igual que Whatsapp que tiene capadas las vídeollamadas).
El chico responsable del hostel (calificado con un 9 en booking) es muy simpático pero estábamos cansados y nos envió a Golden Hotel que se encuentra a 5-10 minutos por algún error.
Así pues, a movernos otra vez. Tampoco es que haga mucho calor, más bien fresco y aire.
Los edificios del centro (o downtown) son feos y sucios por fuera, pero por dentro, el hotel está bien (aunque no te esperes que sea ni moderno ni tenga nada de especial).
Fuimos a tomar un café y la gente nos miraba y tardaron un rato en servirnos, aunque tampoco es que hayan más cafeterías, así que…
No sé si era por el cansancio pero la ciudad en si no nos gustó mucho.
Sucia, desordenada, caótica… Además, no se le pueden tomar fotos al obelisco famoso.
Fuimos andando hasta ver el Nilo (que este sí que es bonito y cruza toda la ciudad) y el barrio Garden, que se considera un barrio privilegiado, aunque por fuera los edificios son similares a los de dentro.
La gente es igual de pesada y los coches pitan por todo, de verdad, para cambiar de sentido, para que te apartes… ¡Qué agobio!
Hasta las 5 no volvimos a salir del hotel y, entonces sí, caótico al 100%. Coches pitando, tráfico en medio de la ciudad, miles de personas que no caben en las aceras… Además no hay carriles y cada uno se mete por donde puede.
Paseamos un montón para arriba y para abajo, volviendo a los mismos sitios por los que ya habíamos pasado y cenamos en Felafel o algo así, comida rápida al lado del hotel y compramos postres (la gente hace cola en esa pastelería llamada Elabd).
En fin, una primera impresión decebedora, aunque esperemos que con los días mejore.