121. Istanbul

02 de febrero de 2022.

¡Hoy es mi santo!

Para empezar el día, fuimos al bazar de las especies (que resulta que está en el mismo sitio que donde habíamos ido la noche anterior).

Solo entrar, un chico nos empezó a hablar y a convencernos de probar sus dulces y al entrar en su parada, nos dió un té a cada uno (y la verdad no podían estar más buenos). El mío era de granada y el de Sergi de menta con gengibre.

Intentamos escabullirnos y otros chicos me volvieron a convencer para probar sus dulces (qué difícil se hace resistirse), aunque esta segunda vez, Sergi tiró para adelante y fue la excusa perfecta para avanzar, que resulta que los chicos querían prepararme otro té y me decían que el que tenía en mis manos era basura… ¡Con lo rico que estaba!

Ese día fuimos a la otra parte Europea a la que llegas cruzando un puente. Por abajo te encuentras camareros convenciéndote de comer en su restaurante y por arriba ves gente pescando; los dos llegan al mismo sitio.

Una vez cruzando, llegas al barrio de Beyoglu que también es tranquilo y donde hay muchos hostels, hoteles e incluso una iglesia… Se ve que todo es muuuy europeo. Las calles parecen de Vienna, París… Edificios muy altos y muchísimas tiendas. Nosotros aprovechamos para probarnos ropa, pasear de tranquis…

Pasamos por la Torre de Galata hasta llegar a la plaza de Taksim donde vimos el famoso tranvía y una mezquita.

Ah, y para variar, al mediodía y con el frío, paramos a hacer una shisha de Love66 (nargile) de tranquis y tomar algo calentito y hacer alguna que otra vídeollamada.

Todo el día por ese barrio y terminamos cenando en un restaurante callejero cerca de nuestro hotel (que se encuentra en la zona más ortodoxa) y compramos baklavas como postrecito.

Deja un comentario