18 de enero de 2022.
Hoy nos despertamos y último día de tener una habitación para nosotros solos (solo dos noches) y nos toca volver a compartir.
Por la mañana fuimos a pasear hasta una de las urbanizaciones( Calafate tiene 30.000 habitantes) y luego otra vez al lago pero hoy sin mate.
Volvimos a comer pasta (aunque suene increíble) y descansamos en nuestra nueva habitación, compartida, como no, con israelitas, hasta la tarde que salimos un ratito a la calle principal, tomamos un café en el Don Luis y estuvimos charlando con Lucas y Eugenia que en unos días también van a Ushuaia.
Mañana ya nos vamos después de tantos días de relax y la verdad es que contentos porque ¡en Calafate nos hemos sentido como en casa!