17 de enero.
Hoy nos despedimos de Luciano a las 11 y salimos a pasear por el Lago, aprovechando que hacía sol y no mucho viento, aunque aquí, ya se sabe: cambia de un momento a otro.
Tomamos nuestro mate, nos subimos a los columpios del parque y disfrutamos como niños. Y por la tarde otra vez de tranquis, pasear por la ciudad, jugar con Homero (el perro) y buscar algo de cenar. Tocó pizza de la Gaita, muy rica.

Y por la noche estuvimos hablando con los padres de Simon y qué risa; conocimos un chico asturiano, Rubén, que es bombero en Mallorca y también está haciendo un año sabático pero justo empieza.