99. Calafate – Chaltén

11 de enero de 2022.

Creo que no habíamos andado tanto en toda nuestra vida.

A las 7 nos pasó a recoger el taxista, Darío, un hombre majísimo que nos hizo de guía y nos llevó al Chaltén, nos esperó… Muy amable y paciente. Pasamos a recoger a la otra pareja en el otro Bla House (hostel de la misma cadena que la nuestra).

Christian y Nadia son muy majos, los dos de Buenos Aires (Ezeiza).

Tres horas para llegar al Chaltén, parando en dos miradores y en la Leona, una cafetería al lado del río en medio de la carretera, donde pudimos tomar un café.

Darío nos dejó en la Hostería del Pilar, donde empezamos nuestra ruta. ¡Suerte que nos dejó allá!, porque si llegamos a salir del centeo del Chaltén hubiesemos tardado tres horas más.

El camino hasta llegar a la Laguna de los 3 es fácil, con subidas y bajadas y claro, nosotros ya estamos acostumbrados a hacer trekking, en cambio nuestros compañeros no, así que fuimos parando.

Pudimos ver el glaciar Hemul, el lago a lo lejos, andar por caminitos, pasamos por una zona habilitada para acampar… En general, el camino de 10 kms es sencillo hasta llegar al último quilómetro, que consiste en 400 metros de ascensión y el principal problema es que, cuando crees que ves la cima, hay otra ascensión.

Nosotros, al venir de Cusco, ni nos ahogamos al subir pero la otra pareja tardó un poco más. Nosotros a nuestro ritmo y fuimos hablando con la gente que nos encontrábamos.

Una vez arriba, el lago de agua turquesa y el fondo con el Monte Fitz Roy, con su forma puntiaguda característica que apreciamos horas antes a lo lejos. ¡Es precioso!

Laguna de los 3

Conocimos a una pareja que vivió en Barcelona, otra pareja de Buenos Aires… La gente de aquí es majísima.

También vimos el Lago Sucio que está al lado de este y también es precioso.

Laguna Sucia

Al bajar, una cola de más de una hora así que tuvimos que ir poquito a poquito, sobretodo en la bajada. Aprovechamos para hablar con los israelíes que hasta ese día estaban en nuestro hostel (y como son muy suyos, ni hola nos habíamos dicho).

Tuvimos que andar los 10 kms de vuelta y estábamos agotados, aunque valió la pena. Sergi y yo fuimos rápido porque nos sabía mal por Darío. ¡En total a lo largo del día andamos 23 kms! ¡Estábamos muertos pero contentísimos por ver tanta belleza!

Como nosotros no encontramos dónde hospedarnos o los precios eran altísimos, volvimos hasta el Calafate. Otra vez, reservaremos con antelación en el Chaltén, que solo tiene 1600 habitantes y la mayoría de la población es joven.

A las 11 llegamos al Chaltén, comimos algo rápido y a dormir que al día siguiente otra vez a hacer cosas.

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