05 de enero de 2022.
Ayer a las 21.55 cogimos un avión a Córdoba, que llegó a las 23.50.
Después de pasar la noche en el aeropuerto haciendo escala, cenar en Havanna, paseando por dentro… Llegó la hora de coger el avión para ir a Bariloche.
Esperando en la puerta de embarque conocimos a dos chicos, entre ellos Iván, de Jujuy, con el cual nos hicimos amigos. Estuvimos hablando una hora o así hasta entrar al avión en el que, efectivamente, durmimos un poco.
Al llegar a Bariloche, cogimos un bus colectivo que nos llevó al centro.
A simple vista, Bariloche es como Andorra. Una ciudad comercial, con tiendas de marcas de ropa de deporte, con muchos bares y restaurantes y un lago enorme en el que puedes bañarte al que llaman playa.

Desayunamos en el Pieros café y cuando pedimos un café con leche y una taza de chocolate chica (literalmente muy chica, de menos altura que mi meñique) nos cobraron 240 pesos por el chocolate, equivalente a dos euros, así que os podéis imaginar los precios de la ciudad.
Tenemos que decir que no teníamos alojamiento reservado porque el Gobierno hace meses implantó el proyecto de Previaje para impulsar el turismo. Consiste en que la gente compra pasajes, estadías en hoteles, vuelos… Y el Gobierno les devuelve la mitad.
El resultado fue que todos los alojamientos restantes, al haber tanta demanda son carísimos y no hay mucha disponibilidad en hostels, por ejemplo, así que tuvimos que hacerlo a la antigua. Teníamos unos hostels fichados (nos ayudó Cori) y fuimos a preguntar.
Nos quedamos, finalmente, en el Moving Hostel Bar por 68 euros la noche. Lo más barato que encontramos para las fechas.
Esa tarde, como estábamos muertos de sueño por no haber dormido, estuvimos en el hostel planeando qué hacer en los siguientes días para no estar siempre en la misma situación de incertidumbre.
También nos visitaron los Reyes Magos en la distancia y ¡qué ilusión ver el Baltasar en casa trayendo regalitos y siendo tan generoso! Gracias ♥️
Hasta las 10 de la noche no oscurece así que decidimos, después, salir a dar una vuelta, ver el lago de cerca…