3 de enero de 2022.
¡Hoy fuimos a Brasil a ver las cataratas de Iguazú!
Y aunque las cataratas son preciosas e impresionantes, ¡menudo jaleo!
Después de desayunar cogimos un bus con la compañía Río Uruguay. 1000 pesos ida y vuelta por persona.
Un poco de espera y una vez en el bus, a bajar para coger un papel con tal estás vacunado y no hace falta entregar PCR a la vuelta.
Vuelves a subir al bus y la frontera. ¡Se tenía que hacer una declaración jurada para salir de Argentina y otra para volver! ¡Nosotros sin saberlo y sin internet! Y nos dijeron que sin eso, no pasábamos.
Pensamos en volver a Puerto Iguazú pero por suerte, churrimangamos wifi de algún salvador y lo completamos.
¡Qué angustia durante unos minutos que parecieron eternos y además el conductor del bus nos esperaba!
Una vez solucionado y en Brasil, el bus nos dejó en una parada y nos dijo de cruzar para coger el bus a las cataratas. Conocimos una pareja argentina que también iba allí, así que genial.
En las cataratas compramos las entradas (240 reales) y al poco rato era nuestro turno.
Allí coges un bus que te lleva al inicio del recorrido de dos horas y media. Las cascadas espectaculares, impresionantes… Eso sí, las del final porque una vez llegas hay unas que son un intento, en las que no baja agua.


Y después, para volver el mismo recorrido de ida, pasar aduanas y volver a Iguazú.