66. Guayaquil a Lima

8 de diciembre de 2021.

Nos levantamos y fuimos a desayunar al Sweet&Coffee, al lado del hotel. Lo encontramos un poco caro por lo que realmente comimos.

Y llegó la hora de tomar bus para ir al aeropuerto. Cogimos uno que nos llevó a la terminal de buses y luego andamos un rato para el aeropuerto. ¡Qué ilusión irnos de esa ciudad!

Al aeropuerto fuimos a buscar los boletos, pasamos el control de seguridad, nos gastamos los pocos dólares que nos quedaban en efectivo y embarcamos.

Volamos separados por dos sillas con Latam y nos dieron unos snacks y bebida. Genial porque Aida se estaba mareando y tuvimos turbulencias.

Al llegar a Lima (Perú) esperando el buen tiempo, nos decepcionamos porque estaba nublado. Sacamos soles, (1 euro son 3.6 soles) sin comisiones.

Como no sabíamos cómo llegar al hostel y quedaba un poco lejos del centro (a propósito para el día siguiente estar cerca de la estación de bus), cogimos un Uber que ya estaba allí en el aeropuerto.

Era un chico muy agradable y nos contó cosas sobre Lima, así como recomendaciones. Lima es la capital pero no nos llama mucho la atención y tenemos que volver a finales de mes, así que no vimos mucho.

Una vez en el alojamiento, el el barrio Victoria, después de unos 35 minutos de trayecto en línia recta, buscamos un sitio para cenar cerca.

Comimos en un restaurante asiático con mucha variedad. Después de lo del bichito que se coló en el cuerpo y comer durante dos meses, básicamente, lo mismo, vigilamos mucho más dónde comer.

Lima, como las grandes ciudades, es un poco peligrosa, así que cuando entramos a comprar agua y vimos un chico detrás nuestro simulando estar hablando por teléfono, pagamos y fuimos rápidamente a encerrarnos en el hotel.

Como curiosidad, vimos que paquetes de galletas, que en casa podrían valer como 3 o 4 euros, aquí valen menos de un euro.

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