1 de diciembre de 2021
¡Hoy a la selva! ¡Era un día que estábamos esperando con ansias!
Nos recogieron a las 08:00 en bus, recogimos al resto y nos fuimos camino a ello.
En el bus conocimos a mucha gente. Éramos un grupo joven y de muchos sitios diferentes: españoles, israelitas, franceses, ecuatorianos…, un poco de todo. ¡Fue un día muy divertido y agotador!
La primera parada fue para hacer un café, en un mirador. No es que fuese el más bonito del mundo, pero estuvo bien. Estuvimos como unos 30min, charlamos e hicimos unas fotos.


Tras el parón y un buen trayecto en bus, llegamos a la selva. El bus nos dejó al lado del río, donde nos esperaban para embarcar en canoa e ir río abajo.
Fue una buena experiencia. Nosotros compartimos canoa con Emilio y Anabel una pareja, él de Madrid y ella de Cuenca, Ecuador, aunque ambos viven en Frankfurt. ¡Nuestra canoa era la más rápida y acabamos empapados de agua!


Tras el paseo, acabamos en un pequeño campamento con unas vistas, ahora sí, ¡ESPECTACULARES! Descansamos una hora sentados en hamacas, contemplando las vistas de la selva, la tranquilidad y todo animal que se escuchará en plena naturaleza.


Fuimos a comer y directamente nos adentramos a la selva: probamos medicinas naturales, como un líquido para los mocos que se ingiere por la nariz y produce un picor duradero…, y caminamos unos 45 min hasta llegar a la cascada Hola Vida, donde nos pudimos dar un baño. A Aída le hicieron una mascarilla facial de barro para reducir las arrugas.



Después de la cascada, visitamos una tribu indígena. Nos pintaron las caras de guerreros y mujeres de la tribu, tomamos chicha (un líquido de yuca), bailamos, disparamos cerbatanas y aprendimos de su día a día.



Para acabar el día, después de danzar, hacer fotos y aprender muchas cosas tradicionales, vimos el proceso de producción del chocolate: la planta de cacao, su fruto (el cual es muy dulce y viscoso) y la trituración y tostada de las semillas. También degustamos el cacao puro, chocolate caliente y pan de yuca.

Este fue nuestro día, acabamos agotados, ¡pero nos llevamos una experiencia enorme! Conocimos mucha gente y aprendimos mucho de las tribus indígenas.
