29 de noviembre de 2021.
Empezó el dia el tapado, con mucha neblina, salimos del hostel y fuimos a tomar un café y esperar si el tiempo mejoraba. Queríamos ir a la casa del árbol, que está arriba de las montañas de baños, pero de momento no era la mejor opción ya que no veríamos nada.
Al mediodía mejoro, entonces fuimos a la parada del bus que te lleva hacia la casa del árbol, con la suerte de que el bus ya no pasaría hasta las 16:00, se haría demasiado tarde, por suerte encontramos a una pareja de Canadá que también iban hacia allí y decidimos compartir un taxi, nos salió a 5 dólares por pareja.
Una vez llegamos, el costo de entrada era de 2 dólares. Cuando entras es un jardín enorme, con miradores, columpios, tirolinas, y un pequeño bar.

Estuvimos observando las vistas y haciendo unas fotos en el mirador.

Hay que reconocer que las vistas son espectaculares, tras el mirador fuimos a los columpios y columpiarse con todas esas montañas, en el que tenías la sensación de volar.


Fuimos a la tirolinas, hicimos unas carreras para ver quién era más rápido😂. ¡Nos divertimos mucho!, tanto nosotros como la pareja que venía con nosotros.

Tras unas horas, decidimos que era hora de irnos y los cuatro decidimos bajar a pie. Tardaríamos unas 2h en llegar a Baños. Ellos paraban antes porque iban a unas termas, así que nos separamos al cabo de un ratito.
Nosotros seguimos bajando los senderos, hasta que llegó un punto que el camino no estaba marcado y, cuando salimos del camino hacia la carretera, por sorpresa, ¡nos encontramos de nuevo a los canadienses! También iban perdidos. Fue muy gracioso y volvimos a compartir un rato juntos, explicándonos un poco el viaje que hacíamos.

Ellos encontraron las termas, nos despedimos y seguimos bajando. Empezaba a hacerse oscuro, sabíamos que no llegaríamos a Baños hasta al cabo de unas horas… Seguimos la carretera con la intención de que el bus pasara y subir, pero la mejor de todo fue que Aida levantó el dedo, hizo autostop y un chico se paró, nos subimos en su coche y nos bajó. Fue muy majo , hablamos con el durante el trayecto y resulta que también viaja con mochila y en algún momento le tocó hacer autostop así que comprendía la situación. La verdad no es agradable quedarse tirado en un sitio que no conoces, casi a oscuras pero, forma parte de la aventura.
Llegamos a Baños, le dimos las gracias, nos despedimos, y así acabó nuestro día, lo mejor del día creo….quedarse (tirado) y conocer a gente que ayuda a otros y comparte sus aventuras con nosotros.