18 de noviembre de 2021.
Salimos tarde del hostel, pero teníamos claro dónde queríamos ir, sabíamos que era una visita obligatoria en Medellín y no íbamos a ser nosotros menos, así que nos fuimos al parque Arvì.
Para llegar al parque tuvimos que coger, como no, el metro y un metrocable (teleférico), y no fue un trayecto corto, ya que con teleférico hicimos un viaje de, nada más y nada menos, unos 30 min para llegar al parque. Hay que reconocer que las vistas eran espectaculares, se veía gran parte de Medellín y sí, la ciudad es enorme.
Al llegar al parque, aprovechamos para comer. Tras el parón y reposar un poco, fuimos a la entrada del parque. El coste de la entrada es de 25.000 pesos colombianos para los extranjeros, para los locales es de 10.000. Si no quieres pagar la entrada, tienes más opciones, ya que hay caminos y senderos que puedes hacer por libre, con los que puedes llegar a cualquier pueblo de alrededor y eso hicimos.
Nosotros, nos fuimos por un camino que lleva a chorro Clarín, es gratuito y acertamos. Es un camino de asfalto, donde encuentras pequeñas tiendas artesanales hasta que llegas a una calle con unos cuantos restaurantes muy callejeros. Ya habíamos comido, así que seguimos nuestro camino hasta llegar a la entrada de un sendero, donde te adentras en un bosque y desconectas totalmente de todo.
Estuvimos unas horas perdidos por el bosque, y nos fue bien, necesitábamos desconectar un poco de la ciudad, de la gente y del ruido.
A las 17:00 más o menos nos dirigimos de nuevo a al teleférico. También puedes volver a Medellín en autobús, pero queríamos disfrutar de nuevo de las vistas de la ciudad.
Llegamos al hostel 1h después y para nosotros finalizaba otro día agotador, necesitábamos descansar para el día siguiente, así que estuvimos hablando un poco para evaluar el día y como sería el día siguiente y no fuimos a dormir.







