17 de noviembre de 2021.
Ayer fuimos a la comuna 9. Para todos aquellos que hayáis visto la serie de Pablo Escobar, el patrón del mal, que sepáis que la comuna 9 es el barrio que el mismo construyó.
Cogimos el metro del poblado hasta San Antonio y desde allí el tranvía hasta Buenos aires, que se dirige hasta la comuna 9. Al bajar, tuvimos que andar como unas 10 cuadras cuesta arriba, hasta llegar al barrio llamado anteriormente: Medellín sin tugurios, hasta hace unos años, ya que sus vecinos en agradecimiento pusieron como nombre el de su constructor. Sabes que llegas porque te encuentras un graffiti con un altar, supongo que ya sabéis de quién, por no repetir 1000 veces el nombre😂.
Las casas, como en la mayoría de Medellín, son con ladrillos, así que no hay mucho color. Bueno, sí, porque están llenas de graffitis con escaleras y callejones estrechos. De una casa a la del frente, no hay más de dos o tres metros. Nos dijeron que era peligroso y la verdad, nosotros no lo vimos así. Estuvimos un buen rato dando vueltas y metiéndonos por los callejones y no nos pasó nada, de hecho, comimos allá y estuvimos muy bien.
Después de comer, como tocaba bajada, fuimos andando hasta el centro y visitamos la plaza Botero. La plaza lleva el nombre de su escultor porque está llena de esculturas suyas.
También vimos la catedral y nos rodeamos un poco con su gente, vimos su día a día… Sinceramente, es muy caótico ir por el centro pero fue divertido hasta que ya se hizo tarde y nos fuimos a descansar para el día siguiente.





