10 de noviembre de 2021.
¡El miércoles cogimos 3 aviones distintos, estuvimos en 3 países, haciendo 2 escalas para llegar a nuestro destino final! ¿Día movidito, eh?
Pues sí, desayunamos en San José, en el Granier, para sentirnos como en casa y con el bus, llegamos al aeropuerto SJO destino Panamá.
En Panamá hicimos una escala de dos horas en la que comimos en una hamburguesería con toda la calma y ¡casi nos deja el avión!
Resulta que de Panamá hay distintas compañías, en las mismas horas, que viajan a Bogotá.
Al salir de nuestro vuelo miramos el destino y la hora (no el número de vuelo) y dijimos ¡tenemos tiempo, y es en esta misma puerta de embarque, así que vamos a comer algo con la calma y volvemos!
Total, que nos recorrimos el aeropuerto de punta a punta mirando qué sitios había para comer, cómo era y al final nos decidimos por una hamburguesería (de lo más sano que encontramos).
«Queda media hora para que abran las puertas, así que vamos con calma que nos sobra el tiempo y además está aquí al lado».
En esas, que escuchamos: «Última llamada a los pasajeros que viajan a Bogotá por la puerta 25.»
«Corre, que nos deja el avión». Salimos, corriendo con las mochilas y volvimos a escuchar el mensaje. Seguimos corriendo y cuando llegamos allí vimos que era un vuelo media hora antes con otra compañía distinta y que nuestra puerta de embarque, la cual se abrió en ese momento, estaba al otro lado de la terminal, así que, ya ahogándonos, vuelve a correr hasta la otra punta… ¡Y por suerte, esa vez sí, llegamos a tiempo y pudimos embarcar!
Y bueno, llegamos a Bogotá, teníamos 2 horas de escala, otra vez, y esta vez nos aseguramos del número de vuelo, fuimos rápido al control de pasaportes para no tener más sorpresas, fuimos a salidas nacionales, conseguimos nuestra tarjeta de embarque, pasamos otra vez en control de seguridad y esperamos, mientras comíamos algo al siguiente avión.
Cuando llegamos a Cartagena de Indias tomamos un taxi, por unos 30000COP, la moneda colombiana, que son unos 7 euros y nos llevaron al Hostel Badillo que se encuentra en la parte antigua de la ciudad.