28. Antigua – Panajachel – San Marcos

31 de octubre de 2021.

El pasado domingo hicimos un tour reservado anteriormente para ir al lago Atitlán.

El shuttle nos pasó a buscar y en él, conocimos una mujer guatemalteca que viajaba con su padre y su primo. Era muy maja y extrovertida. También sabía muchísimas cosas de Guatemala porque es guía turística. Así pues, estuvimos hablando de los malentendidos entre personas de diferentes sitios usando el español.

Sergi les contó lo que le había pasado en México con un chico que arreglaba el coche de nuestro amigo. Ese día teníamos que ir al cerro de la Bufa y le preguntamos si había ido alguna vez y dijo que hacía mucho que no… Así que la respuesta de Sergi fue: oye, pues un día coges y te subes a la montaña. Aquí coger tiene un sentido sexual, con lo cual, el chico s quedó a cuadros.

La familia nos contó que se fueron a vivir a los Ángeles pero a la hija no le gustó así que volvió a Guatemala y el padre estaba de visita.

Una vez en Panagachel, que tardamos unas 2 horas en llegar, cogimos una lancha que te lleva a todos los 12 pueblos que rodean el Lago Atitlán. Son 12 y la mayoría tienen nombres de Santos en honor a los 12 apóstoles.

En la lancha conocimos a unas cuantas personas, entre ellas una mujer mayor que nos decía que estaba muy contenta de recibir turistas y que ojalá tuviéramos más tiempo para estar en el lago.

Como nos habían hablado bien de la mayoría de los pueblos, apostamos por San Marcos, un pueblecito hippipiji, con muchos retiros de yoga, masajes…

Visitamos un poco el pueblo, donde la mayoría de cosas se encuentran en una pequeña calle y ya está. A las 11 de la mañana ¡lo habíamos visto todo!, así que nos sentamos y decidimos ir a dar una vuelta por las afueras, donde preguntamos a un guardia si había algo interesante por ahí y nos recomendó un parque que contiene altares mayas, miradores…

La reserva natural Tzankujil es muy chiquitina, se tienen que pagar  20Q para entrar y tirarte por un trampolín, ver un par de miradores…, aunque por suerte la nuestra (irónicamente), no pudimos ver el volcán Atitlán que se encuentra al otro lado del lago por culpa de las nubes bajas. ¡Tendremos que volver otra vez!

A la una o así decidimos volver al pueblo para tener tiempo de sobras de llegar. Las lanchas hacen paradas en cada pueblo así que tardamos un poco y no veáis… entre la lluvia, que la lancha se paró en medio del mar, uno vomitando y yo mareada…. fue un viaje bastante movidito, aunque no para todos porque Sergi estaba tan a sus anchas.

Una vez en Panagachel fuimos a comer a un restaurante salvadoreño. Probamos unas tortas llamadas pupusas y una bebida típica, atole, de elote o como le llamamos nosotros, maíz.

A las 4 subimos otra vez al shuttle y volvimos a Antigua, aunque tardamos más por el tráfico. Al ser la noche de Halloween y la noche de los muertos, encontramos a muchos disfrazados, coches tuneados en honor a la muerte…, aunque estábamos tan agotados que fuimos rápido a la cama.

Atole de elote
Lago Atitlán

Deja un comentario