30 de octubre de 2021.
Hoy a las 05:00am (ring ring) ha sonado el despertador y como no, tocaba levantarse, preparar la mochila, la cámara, agua y todo lo necesario porque a las 06:00am un shuttle nos pasaba a recoger para llevarnos hacia lo que sería el gran día de hoy, ¡ascender al volcán Pacaya!
El shuttle ha sido puntual, a las 06:00am estaba en la esquina de la calle del hostal donde estamos alojados, nos subimos y ya había más gente embarcada para ir hacia el volcán.
Tras un trayecto de aproximadamente 2h (y no es que haya mucha distancia desde Antigua, pero de buena mañana se forman colas en la carretera que…. en fin), llegamos a una esplanada donde solo había un bar, unos baños y….¡¡¡20 hombres con caballos y palos!!! Pensaba madre mía donde nos hemos metido, que aquí salimos a palos (nunca mejor dicho), ¡¡¡pero no!!!, solamente forma parte de un negocio más, del cual te ofrecen caballos para subir hasta el volcán para no acabar agotado o, por si tu estado físico, no es suficiente y poder quedar ¡¡¡como un buen vaquero de telenovela!!!
Empezamos la ruta. Somos un buen grupo más los guías, gente de todos lados: españoles, franceses, holandeses, suizos, puerto riqueños, salvadoreños y yo que sé que más…
Vamos ascendiendo y paramos en un mirador para contemplar las vistas de lejos del volcán del Fuego y del Acatenango y así coger un poco de aire. Debo decir que no es una ruta difícil ni muy larga, ¡¡pensábamos que era mucho más dura.
Tras 1:30h, llegamos todo el grupo hasta arriba de volcán. ¡¡¡Uno del grupo acabo subiendo como un vaquero de telenovela!!!
Una vez arriba, todo era piedra volcánica, cráteres, mucho humo y calor. No había magma (una lástima, era algo que queríamos ver) pero no perdimos la ilusión, estábamos arriba de un volcán activo que, de hecho, meses atrás erupcióno dejando ríos de lava donde se han formando senderos a raíz de esos ríos.
Después de un rato viendo los cráteres, nos dieron nubes de golosina para cocinar. ¡¡¡Fue bastante gracioso!!!
Justamente donde nos pusimos a cocinar marshmallows conocimos a David. Es único en el mundo y os preguntaréis.. ¿único por qué? La respuesta es que… ¡¡¡Es el único chef del mundo que cocina pizzas en volcanes!!!
Estuvimos charlando con él un buen rato y nos explicó todo el proceso de aprendizaje para cocinar con lava y encontrar hornos naturales sin azufres. La verdad, todo un genio.
Hablando con él, saqué unas bananas que tenía en la mochila y David nos dijo que si queríamos nos las cocinaba en uno de sus hornos de lava y la respuesta fue, inmediatamente, que si, ¡¡¡y así fue!!! Al cabo de unos minutos, nos las comimos. ¡¡¡Estaban deliciosas!!! ¡¡¡Ya podemos decir que hemos comido bananas a la volcánica!!!
Nos hubiese gustado probar una de sus pizzas pero, ni teníamos tiempo ni tenía masas preparadas, así que tendremos que volver porque queda pendiente la pizza.
Tras 1h en el volcán, fue hora de descender y llegar de nuevo al shuttle que nos llevaría de regreso a Antigua. Parece que no pero fue agotador.
La tarde la pasamos tranquila, paseando con las pocas fuerzas que nos quedaban hasta la hora de cenar para ir a descansar para mañana.