29 de octubre de 2021.
¡Ayer fuimos a Hobbitenango!, o aldea de Hobbits, que en realidad es un ecohotel – restaurante a 2.400 metros de altura, con unas vistas increíbles de los volcanos y ambientado con la temática del Hobbit.
Para llegar ahí, cogimos un Shuttle desde las oficinas de un café que hay en Antigua y tuvimos que esperar una media hora para irnos. No se pueden reservar, así que a las 8 tuvimos que estar allí para pedir sitio. Eran solo unos 5 km de distancia, !qué poco!, aunque tardamos media hora en subir por la pendiente ¡y en coche!
Cuando te dicen Shuttle aquí, se pueden referir a muchas cosas, por ejemplo, a subir al trasero de una furgo con dos tablas de madera que hacen de bancos. Con nosotros, subieron dos médicos estadounidenses de Chicago que estaban aquí de vacaciones.
Una vez allí, tomamos un café y chocolate, fuimos a los miradores, tomamos fotos, vimos el volcán de fuego erupcionando y el volcán de Acatanango, el cual se puede subir en 6 horas, acampar y bajar al día siguiente.
También subimos al columpio colgante y, a la vez que fue una experiencia impresionante, pasé un poco de miedo mientras Sergi se reía de mi por chillar como loca. Él, en cambio, subió sin problemas e incluso lo grabó con la Gopro.
¡Por un rato, volvimos a ser niños otra vez: tiramos en arco, hachas, cuchillos y jugamos con tirachinas, con juegos de meter bolas y discos en agujeros! Por supuesto, gané yo en todo hahah.
Entre miradores, casitas, fotos y un ratito de relax, fue la hora de coger el Shuttle de vuelta. Realmente, hubiésemos podido coger el anterior que salía a la una pero como no sabíamos qué encontraríamos, preferimos tomárnoslo con calma.
En el Shuttle hablamos con londinenses, estadounidenses y intercambiamos opiniones, hablamos sobre donde habíamos estado e iríamos…
Al llegar a Antigua fuimos a descansar un poquito y ¡a las seis y media ya habíamos cenado! Increíble, ¿verdad? Nos estamos acostumbrando a sus horarios ya, a levantarnos e irnos a dormir temprano.