24 de octubre.
¡Todavía estamos agotados de ayer!
A las 8 en punto nos pasaba a recoger un shuttle que habíamos contratado con el Hostel Oasis (el de la primera noche en Lanquín) para ir a Flores. Como estábamos en el Hostel Vista Verde, justo al lado, un chico nos pasó a recoger pero resulta que se equivocó y nos dejó en otro sitio que no correspondía así que estuvimos esperando y el shuttle se fue sin nosotros.
Como el conductor del shuttle avisó al hostel, un trabajador pasó a recogernos y nos llevó a Cobán, que con el coche llegamos en 1 hora y alcanzamos el autobús que tardó el doble en llegar al mismo sitio.
Por suerte, se solucionó y no tuvimos que esperar otro día, además que lo teníamos todo organizado.
Nos pasamos de las 9 a las 17:00 de la tarde en el bus, parando para comer y subimos con el coche en un ferry que cruzaba el Río Dulce.
El shuttle lo compartimos con los franceses del País Vasco, unas chicas israelíes y unos cuantos holandeses.
Yo estuve hablando con una chica holandesa porque estaba muy cerca mío (como llegamos los últimos nos sentamos separados), escuchamos reggaetón y cantamos juntas porque, a parte que le gusta veranear en España con sus padres, le encanta Tarragona.
El conductor era muy amable y nos ponía música que nos gustaba a las dos mientras nos daba conversación y nos contaba sobre las fiestas, sobre sus horarios…
Sergi se pasó el trayecto mirando Netflix, una serie similar al Juego del Calamar. Es un crack porque cuando tenemos buena conexión de wi-fi se descarga montones de películas y capítulos para verlos offline. ¡Está que se sale!
El bus paró en Flores, una ciudad turística dentro de una isla o así lo llaman ellos. Santa Elena es parte de esta ciudad pero se encuentra fuera de la isla.
Por suerte, la parada de bus está al lado de nuestro hotel así que genial, no tuvimos que andar ni nada y además con el calor que hace por aquí.
Al lado del hotel, Natz Hotel, se encuentra el Lago Petén que es enorme y encontramos gente bañándose en él.
El calor era tan insoportable que terminamos comiendo en un restaurante chino con aire acondicionado y no nos queríamos ir, aunque tuvimos que ir rápido a la cama porque hoy tocaba madrugón del bueno.