11 de octubre de 2021.
Lo que tenía que ser un día bastante tranquilo, ha acabado siendo un día intenso.
Por la mañana probamos el chocolate de Oaxaca que Masqué nos preparó. También hicimos vídeollamada con Casares desde Guanajato a Alcover.
A continuación, Masquerano tenía que trabajar así que nos llevó al centro y buscamos una cafetería tranquila para tomar un café en la plaza San Fernando y nos apalancamos unas horas con el wifi.
Después, callejeamos un poco por las calles coloridas y fuimos al Callejón del Beso, donde nos besamos en la tercera escalera pintada de rojo porque la leyenda dice que si una pareja pasa por el callejón sin hacerlo, tendrá mala suerte.
Comimos en Santo Café, un restaurante que se sitúa encima de un puente en la ciudad y donde ponen cantidades enormes. Hemos pedido fajitas y nachos y al final los nachos nos los hemos llevado a casa porque no podíamos más.
A las cuatro y media quedamos con Lavinia, una amiga de Masqué, para ir a la Bufa, una montaña donde se pueden admirar las vistas de Guanajuato y alrededores. Cogimos el camino corto y trepamos por las rocas. ¡Fue muy divertido! Además, conocimos un poco más a Lavinia, la cual aprendió un poco de catalán cuando estudiaba. Es muy maja y con ella se puede hablar de todo.
Para celebrar que llegamos arriba, fuimos a una cantina (si pagas 5 pesos, te ponen la canción que tú escojas) y probamos una Michellada, una bebida que mezcla cerveza y salsa. También comimos tacos callejeros para despedirnos de Guanajuato.





