07 de octubre de 2021.
¡Hoy ha sido nuestro último día en la ciudad de México! Al salir del Hotel Florida, hemos ido a la estación Norte para coger nuestro bus a Guanajuato, que salía a las 10:00h y ha llegado a las 14:45.
¡Pedazo de autobuses los de Primera Plus! Pantallas para poder ver películas, reposa pies para descansar, conexión wifi, asientos comodísimos y baños limpios separados por géneros. Vale aclarar que me he pasado todo el trayecto durmiendo mientras que Sergi miraba series, el paisaje…
Cuando hemos llegado, hemos esperado a que Chema llegase a buscarnos con su auto rojo. ¡Qué ilusión verle después de casi 3 meses! Hemos ido a dejar las cosas y ¡qué chingón de casa! ¡Nos ha encantado!
Hemos visitado Pipila, el mirador donde se puede ver una vista panorámica de la ciudad, con sus casas pintorescas.
Después hemos ido a comer en el Trueno: burritos y Mole con pollo, una salsa que es una combinación de 30 ingredientes, con un sabor muy intenso y fuerte. Para postres, hemos ido a tomar un helado con dos amigas de Masqué, muy simpáticas. ¡La terraza era muy cuqui!
¡Guanajuato nos ha enamorado! Sus calles y sus colores, sus túneles, las plazas… Hemos visitado el centro y las afueras: la presa, el barrio de San Xavier, el mirador de noche…
Los túneles de Guanajuato fueron creados para evitar las inundaciones, ya que la ciudad está sentada en un valle. Hoy en día se utilizan para evitar aglomeraciones de tráfico dejando circular los vehículos por ahí, excepto cuando llueve, que los cierran. Nosotros hemos aparcado en uno de ellos, por un periodo máximo de dos horas porque si te pasas, ¡los policías te quitan la matrícula del coche y te multan con 200 pesos!



